lunes, 15 de febrero de 2010

Aparición

un sueño más
una aparición más
esta vez te vi hermosa
gigante
y no logré acercarme
solo me repetías:
el tiempo no pasa en vano
yo lo retrocedía en mi mente
trataba de pensar como pienso cuando no te veo
cuando decido que no te llamaré más
pero mirándote tan cerca mío
solo puedo pensar como cuando juraba no dejarte nunca

no me interesa interpretar más elementos del sueño
como el hecho de que te acompañaban dos ex de dos amigos míos
y de que una de ellas tristemente te contaba o traba de contar algo
tú la escuchabas

hace tiempo debía olvidarte
y no podía
un tiempo después pude olvidarte
pero no quise,
esta vez
tengo que olvidarte
y tristemente para mí
sí puedo.

domingo, 14 de febrero de 2010

sí lo bese, Marco

el tema se volvió a filtrar entre nosotros
yo no noté en ese momento que eras tú quien lo traía de vuelta
yo debía preguntarte lo que ya me habías respondido
debía preguntarlo de nuevo
debías responder la otra respuesta
la respuesta verdadera
que yo no hubiera querido oír jamás

el tiempo ha pasado
y al recordar esa tarde
no puedo dejar de sentirte dueña de esa conversación
dueña del sentido y dirección de cada palabra
yo no me percaté de que eras tú
quien me llevaba a preguntarte una vez más
a recordar aquella noche
a notar que hacía rato no te veía
a buscarte con la mirada por toda la casa
a recordarte en la oscuridad escuchando palabras salidas de una boca
a dos centímetros de tu cuello
y recordar aquel baile
cuando ya había sucedido todo
cuando tu mirada ya no era la misma
y te lo pregunto otra ves
como si fuera yo quien quiere preguntar
y casi sin suceder
como se apaga una vela
como un segundo que pasa
como una puerta que se cierra
te oigo responder

Un poco, yo

tengo grandes orejas
mi lengua es un poco larga
tengo estrías gigantes en la espalda
mucho tiempo no me gustaron mis pies
me dicen negro
hablo poco
pienso que todos hablan de mí
tomo para desinhibirme
he pensado matarme
vivo con mis padres
no tengo trabajo
hoy no me bañé
peleo mucho con mi madre
hablamos muy poco
soy de la U
pero en secreto de Alianza
nunca digo lo que pienso
nunca se qué música escuchar
quisiera dejar de tomar
siempre estoy ahí
odio ir al médico
paso los días sentado
salgo a correr los viernes por la noche
no soy católico
ya no creo en Dios
pero le hablo todas las noches
no sé nada de carros
no sé cocinar
creo en fantasmas
temo a la oscuridad
me gusta la pornografía
una vez lo hice con una puta
me he enamorado de la persona equivocada
he sido celoso
el más inseguro
tengo la espalda desviada
juego a que soy físico teórico
creo en planos más sutiles de existencia
creo en el equilibrio
no tengo equilibrio
no tengo ahorros
tengo insomnio
prefiero dormir de día
soy limeño
uso polos apretados
de colores encendidos
soy parco
lloro con facilidad
a veces no sé qué estoy sintiendo
tengo veintiséis años
y cada día me busco un poco más.



Menina da lua

tan grande
tan alegre
veo tus ojos
chinos siempre
tu sonrisa tan fuerte
tan cómoda.

al segundo
tu voz
tan grave
sopla tu garganta
yo me detengo en el piano
no puedo llegar tan abajo
no puedo reír como tú
prescindes de mis manos
y cantas
y más grave es tu voz
y mas se encoje mi sonrisa.

segundos atrás me disponía a acercarme
de pronto solo escucho
tu ojos cerrados
sopla tu garganta.

no puedo llegar tan grave como tú
y ahora no puedo sonreír tan lindo como tú
procuro concentrarme
me atrevo a acompañarte
sonriendo me esperas
un tiempo
otro tiempo
y otro tiempo
el mío dices.


jueves, 11 de febrero de 2010

Formes

Un cuadrado sobre una tortuga pasean en un parque plano. Un triángulo giratorio pasa velozmente a dos centímetros de distancia. Esto ocasiona que el cuadrado gire muy gracioso. La tortuga desconcertada intenta seguir ar malcriado triángulo pero este acelera su giro y se eleva por el cielo negro.
Algunos círculos presentes sonríen ante la situación. La tortuga ha dejado de frecuentarlos desde que se le sumó un cuadrado, los círculos han hablado mucho sobre cómo el cuadrado ha cambiado a la tortuga y ella lo sabe, o lo intuye.
Cuadrado está contento porque ha llamado la atención de un triángulo, no ha reparado siquiera en la incomodidad de la tortuga quien trata de andar más rápido pero es inútil, una tortuga no tiene más de dos velocidades: una de avance y una de retroceso.

martes, 9 de febrero de 2010

Ahí, pasando la terraza.

No pude más y salí al jardín. La noche se acercaba, me paré bajo tu árbol, abrí los brazos y cerré los ojos. Sabía que me mirabas desde la cocina, te escuchaba sacar los panes, meterlos a la tostadora, abrir y cerrar la refrigeradora. Sentí la lengua de Chómpiras en mis pies, su nariz rápidamente estrellaba su aire contra mis tobillos. Sin cerrar los brazos empecé a respirar profundo.

Pude sentir una sonrisa en tus labios. Respire profundo una vez más y el viento sopló fuerte. Chómpiras ladró cinco veces, la noche empezó conmigo de pie convertido en planta, mi mente había desaparecido, se había perdido junto a los limones que tu papá regaba por toda tu casa, se metió a la tostadora junto con al pan, sintió el aire sobre las hojas del árbol junto a mí. Cuando emprendía mi viaje hacia las raíces de aquél árbol que se disponía a contarme la historia de tu familia, Tita se acostó sobre mis pies. Abrí los ojos.




Sobre el género musical en una canción.

Definitivamente no siento una necesidad de escribir música en todos los géneros musicales, es suficiente para mí escucharlos. Trataré de explicarlo mejor.

Digamos que disfruto mucho del bossa nova. He bajado muchos discos de bossa. El último año he escuchado tanta bossa que he aprendido a tocarla en la guitarra. Esta música ha penetrado tanto en mí que muchas veces cuando toco mi guitarra, acordes bossanovescos fluyen de mis manos. Muchas veces no soy consciente de ello. De pronto canto algunas melodías y así, sin pretenderlo, la forma de una canción empieza a aparecer. Lo mismo me sucedió hace varios años con el rock, aunque debo decir que sigue sucediendo.

por otro lado, he disfrutado de la cumbia; la he bailado, he bajado algunas canciones, la he analizado en su estructura armónica, rítmica, emotiva. Tuve que producir alguna vez una canción con tendencia cumbiera. Sin embargo, jamás cogí mi guitarra y algo semejante a la cumbia ha aparecido. Sé que es un ritmo que a los peruanos nos ha llegado al fondo, las bandas cumbieras han arrasado dando conciertos multitudinarios por todo el país y fuera de él también. Pero de mí la cumbia jamás saldrá.

Me gusta mucho la música. En estos momentos vivo solo de ella. Quien me conoce sabe que mi vida es música, está en mi mente y en mi cuerpo en todo momento. He compuesto algunas canciones y piezas musicales, pero aun así, no siento esa presión de tener que componer en varios estilos musicales. Pienso que cada tipo de música tiene sus exponentes. Lo único que saldría de semejante experimento sería un compendio de lo que yo puedo haber escuchado de tal o cual exponente del género en el cual, supuestamente, me dispongo a componer. Una estrofa parecida a esta, un corito como ese, un puente como aquel; claro así como ese, tú, métele un cajón así ecucha... claro pues es landó... una guitarrita, un bajito... todo parecido a "ese" o a "esos".

debo decir que me gusta el landó, no lo se tocar aun, pero me encanta; tal vez no es buen ejemplo porque la manera en que se toca la guitarra me gusta tanto que algún día lo aprenderé y tal vez...
pero ahora no.

Trato de explicar por qué me niego a componer en varios estilos musicales pero... ahora que lo pienso, no soy tan variado en mis gustos. Hay música que no soporto mucho tiempo, no digo que sea mala música simplemente no es mi estilo. Creo que por ahí va la cosa, por "mi" estilo. Hay música que no va conmigo, no me "pega", que sea músico no significa que me guste toda la música. Es más, ahora que lo pienso, escucho muy pocos géneros musicales. Definitivamente no soy melómano. Ahora me pregunto: ¿por ser músico, estoy obligado a ser melómano? ¿es condición, como músico, ser melómano? He conocido otros músicos que se jactan de ser melómanos, y de escuchar todos los géneros musicales. Yo personalmente los encuentro un poco exagerados.

Conozco personas que escuchan mucha música. Entre estos hay quienes la escuchan sin ser conscientes de esto; así, atraviesan género tras género siempre sin sentir esa necesidad de escucharlo todo. Escuchar música con esta gente es placentero. Podría decir que gracias a esta gente diferentes géneros de música han llegado a mi alma. Pero, también los hay quienes coleccionan géneros, esta gente sí es consciente de lo que hace, está obsesionada con conocer y escuchar más y más géneros musicales; con estas personas jamás he disfrutado sentarme a oír música.

Ya no se de qué va lo que escribo aquí. Pienso entonces que para componer música uno (yo) NO decide el género primero. La música la siento ahí, en mi cabeza, dando vueltas, hablándome al oído desde adentro, si logro escucharla intentaré expresarla, si logro expresarla notaré que se asemeja a algo, y ese algo será el género de dicha canción.