martes, 31 de agosto de 2010

cuerdas y personas

hace tiempo necesité comprar cola sintética. camino a la ferretería recordé que debía comprar cuerdas de guitarra también; lo recordé porque hace años, cuando recién aprendía a tocar, solía comprarlas ahí mismo donde se compra clavos, tuberías y pintura. así que, si bien salí de casa con dirección a la ferretería por cola sintética, terminé yendo a Cantuarias en Miraflores por cuerdas de guitarra.

de la misma manera me han sucedido más cosas como salir por un ron y terminar cheleando, salir al cine y terminar tomando un café nada más; así a uno se le antoja algo y termina con otra cosa. esta otra cosa podría ser un chupete, una correa, un helado, una persona.

llegué a la tienda de instrumentos y como siempre, ignoré todo a mi alrededor y fui directo al grano. pedí las cuerdas, no vi las guitarras ni los amplificadores ni las correas ni los violines, rápidamente pagué y en solo dos minutos, a lo mucho, estaba nuevamente caminando por la vereda escuchando a Chetes en mis audífonos.

el que me haya desviado de comprar goma e irme a comprar cuerdas no significó que me olvidase de lo primero. alguna vez fui al cine y mientras esperé por que empiece la película tome un café pero luego vi la película. subí a una combi, entré a una ferretería y luego de un momento tenía un frasco de cola sintética en mis manos.

siempre supe lo que quería; las situaciones me desviaron varias veces, perdí el camino, encontré otros, me inventé nuevos destinos, pero al final recuerdo lo que me motivaba en principio y voy por ello, no me olvido de lo primero que quise, lo que siempre quise.

si no llegaba a casa con mi cola sintética, salir no hubiera tenido sentido alguno. esta miel blanca enfrascada le da sentido a mi paseo en combi. solo obtener lo que primero se quiso tener le da sentido a adquirir el elemento secundario, el antojo. pero un antojo es solo eso. las cuerdas ya se gastaron mientras que la cola sigue manteniendo en pie un árbol de papel.

mañana veré una película.

domingo, 29 de agosto de 2010

fast fast

hace mucho tiempo que no disfruto esto y me refiero a escribir así, sin parar. sin pensar mucho en las comas ni las tildes, sí reacomodando frases y borrando y reescribiendo; es necesario el correcto entendimiento de lo que se escribe.
necesito de esto porque hace tiempo que me voy deformando jodido. hace rato que mi mundo viene cayéndose y desarmándose; yo lo veo y no me inmuto; hace tiempo que cierro los ojos y tirado en mi cama con la cara hacia la pared intento dormir e ignorarlo todo. ignorar que he dejado de pepearme, que no he vuelto al psiquiatra, que hay verdades por ahí que he preferido no decir; ignorar que hay dinero que debo reponer, que hay mil contradicciones en mi cabeza que no encuentro manera de redireccionar.
obvio, escribir ordena mis ideas, claro, por eso mi desesperación por teclear, lo que sea, rápido, pues algo del inmenso mar de palabras que brotarán en estos segundos, al ser leidas más tarde, tendrán significados inesperados; escribiré hasta que mi noción de la realidad sea la misma que se tiene cuando se duerme; y espero seguir escribiendo mientras dormido mis oídos escuchan la música que he bajado con tanto apuro los últimos meses.
tuve una necesidad compulsiva de llenar de música mi computadora. música que sabía no escucharía, música que solo mide, que solo ocupa. rompí un pacto conmigo mismo en el que me comprometía a escuchar solo la música que libremente llegue a mi, pero termine aceptando la sugerencia musical del primo querido, del gurú musical, aquel que con ese gusto sonoro hizo que me olvide de ver, cada vez que lo visito, quién es él verdaderamente.
es el baterista que ayer arruinó todo en la noche. ese por el cual tuve que cambiar el plan de tocar algunos temas de los strokes el diez de setiembre y ahora tocaré algo más light, más sencillo y más pastel.
necesito hablar de esto como debo de hablar de mi estado de salud, este refleja netamente lo que sucede con mi energía vital en estos momentos. está claro que conservo muchos bloqueos energéticos que están direccionando mal mi flujo energético y ocasionan un mal funcionamiento de varios de los sistemas en mi cuerpo. he enfermado mucho y me siento débil.
el desorden in my head se manifiesta en el desorden en mi cuarto. la ropa no está más dividida en sucia y limpia, solo es un montículo de trapos sobre un sofá mal ubicado al costado de mi cama. sofá en el cual sigue descansando mi antigua laptop.
esa laptop que nunca compré pero que fue realmente mía, esa con la que hice tantas luces bonitas y músicas lindas. aquella en la que escribí miles de palabras.
de pronto recuerdo el último silencio telefónico. silencio que, luego de existir realmente, suena y continua sonando cuando pienso que mañana debo verte. silencio que cada vez es más fuerte y más doloroso y más vergonzoso y más estridente.
debo escribir que tenía ganas de agradecer que decidas quedarte conmigo mirando una película en vez de salir a bailotear con tus amigos, solo para acompañarme debido a mi debilitado estado de salud y anímico. aun no conoces todo y tengo miedo de que lo conozcas, que conozcas esa parte de mi que vive en la oscuridad y en el sueño. esa parte que vive en silencio pero que lo llena todo muchas veces a mi alrededor.
escribo solo de lo que me viene a la mente y a la mente me viene mucha angustia; no puedo relajarme, no puedo dormir, quiero seguir aquí escribiendo, la mañana se acerca y yo solo pienso en ti y en el silencio antes de colgar, en mi panza llena de gases, en la plata que aun no repongo, en los ensayos que se desplomaron, en el estrés de esta chamba incierta; pienso en todo lo que me impide dar un respiro aliviado, en todo eso que me duele vivir, en todo eso de lo que quiero escapar, mirando a la pared, aquí solo.

martes, 24 de agosto de 2010

re-aparezco

nuevamente
las horas se detienen,
respiro y siento
que el aire no llega igual,
que mi sangre
duramente recorre mis venas
y mi aliento
me sabe amargo

es la pesadez de lo deforme
el freno de lo inconcluso
la angustia de la deuda
de los gritos
y los estado oscuros

y comprendo que es verdad
que el momento termina
y la noche y el medio día,
luego reaparece
y lo que se supo de él
no se sabe más,
y lo que se recordaba de él
no se recuerda más

luego las personas desaparecidas,
los amigos olvidados,
asoman sus formas,
los favores, las dádivas,
todo se rehace
para, otra vez, vivirlo
para re-gustar
para re-vivir
para re-inventar
re-reir,
re-sentir,
re-aprender,
asombrarnos nuevamente
y empezar de nuevo todo.


viernes, 6 de agosto de 2010

norris nite

me preocupo por no,
porque otro sí,
sí no sé qué.

y me invade una gana
de decir y hacer,
una gana de hablar.

escucho la música
del que hace,
la música del que crea.

y veo muchas palabras
y siento olores
y sabores,
contemplo máscaras
de frialdad y ego.

escucho sobre los que esperan,
los que ya dijeron
los que ya pasaron,
escucho sobre los que se fueron
y arriesgaron,
sobre ellos canta
este que dice y crea.

hoy, entre luces,
voces y música
oí mi voz.