necesito de esto porque hace tiempo que me voy deformando jodido. hace rato que mi mundo viene cayéndose y desarmándose; yo lo veo y no me inmuto; hace tiempo que cierro los ojos y tirado en mi cama con la cara hacia la pared intento dormir e ignorarlo todo. ignorar que he dejado de pepearme, que no he vuelto al psiquiatra, que hay verdades por ahí que he preferido no decir; ignorar que hay dinero que debo reponer, que hay mil contradicciones en mi cabeza que no encuentro manera de redireccionar.
obvio, escribir ordena mis ideas, claro, por eso mi desesperación por teclear, lo que sea, rápido, pues algo del inmenso mar de palabras que brotarán en estos segundos, al ser leidas más tarde, tendrán significados inesperados; escribiré hasta que mi noción de la realidad sea la misma que se tiene cuando se duerme; y espero seguir escribiendo mientras dormido mis oídos escuchan la música que he bajado con tanto apuro los últimos meses.
tuve una necesidad compulsiva de llenar de música mi computadora. música que sabía no escucharía, música que solo mide, que solo ocupa. rompí un pacto conmigo mismo en el que me comprometía a escuchar solo la música que libremente llegue a mi, pero termine aceptando la sugerencia musical del primo querido, del gurú musical, aquel que con ese gusto sonoro hizo que me olvide de ver, cada vez que lo visito, quién es él verdaderamente.
es el baterista que ayer arruinó todo en la noche. ese por el cual tuve que cambiar el plan de tocar algunos temas de los strokes el diez de setiembre y ahora tocaré algo más light, más sencillo y más pastel.
necesito hablar de esto como debo de hablar de mi estado de salud, este refleja netamente lo que sucede con mi energía vital en estos momentos. está claro que conservo muchos bloqueos energéticos que están direccionando mal mi flujo energético y ocasionan un mal funcionamiento de varios de los sistemas en mi cuerpo. he enfermado mucho y me siento débil.
el desorden in my head se manifiesta en el desorden en mi cuarto. la ropa no está más dividida en sucia y limpia, solo es un montículo de trapos sobre un sofá mal ubicado al costado de mi cama. sofá en el cual sigue descansando mi antigua laptop.
esa laptop que nunca compré pero que fue realmente mía, esa con la que hice tantas luces bonitas y músicas lindas. aquella en la que escribí miles de palabras.
de pronto recuerdo el último silencio telefónico. silencio que, luego de existir realmente, suena y continua sonando cuando pienso que mañana debo verte. silencio que cada vez es más fuerte y más doloroso y más vergonzoso y más estridente.
debo escribir que tenía ganas de agradecer que decidas quedarte conmigo mirando una película en vez de salir a bailotear con tus amigos, solo para acompañarme debido a mi debilitado estado de salud y anímico. aun no conoces todo y tengo miedo de que lo conozcas, que conozcas esa parte de mi que vive en la oscuridad y en el sueño. esa parte que vive en silencio pero que lo llena todo muchas veces a mi alrededor.
escribo solo de lo que me viene a la mente y a la mente me viene mucha angustia; no puedo relajarme, no puedo dormir, quiero seguir aquí escribiendo, la mañana se acerca y yo solo pienso en ti y en el silencio antes de colgar, en mi panza llena de gases, en la plata que aun no repongo, en los ensayos que se desplomaron, en el estrés de esta chamba incierta; pienso en todo lo que me impide dar un respiro aliviado, en todo eso que me duele vivir, en todo eso de lo que quiero escapar, mirando a la pared, aquí solo.


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