
era martes por la mañana, no sabía qué iba a tocar el viernes que se acercaba. tenía 20 minutos para ofrecer música a casi 50 ebrios, y no tenía la más mínima idea de lo que haría. desperté, era medio día y sin pensarlo mucho cogí el teléfono y llamé a Toto. sorprendido de mis palabras me escuché decir: "Toto, ya sé lo que haremos, tengo los temas, solo debo armar la música, todo saldrá de putamadre, solo debes venir mañana, el jueves y el viernes al estudio y todo saldrá bravazo".
hace cerca de seis meses conocí en Juanito a un amigo de un amigo; este chico, algunos años atrás, había formado parte de una banda llamada We are Monsters, esta banda era liderada por un tal Gonzalo Luyo. La banda me atrajo al instante por el toque de historia de genio loco y atormentado casi esquizofrénico y lunático, Luyo, que dejó todo en Lima por encontrarse con un amor cibernético en Estados Unidos. un día simplemente salió de su casa, tomó un avión y nunca más regresó. dejó mucha comida para su gato, dejó la radio prendida para que los choros piensen que hay alguien, echó llave y se fue, como quien se va a la universidad o a comprar a la bodega.
este personaje había compuesto cerca de 60 canciones (cifra que algunos amigos cercanos a él dicen se queda corta, yo pienso que es un poco exagerada, pues yo tengo no más de 30 en mi compu) y dejó grabaciones que muestran su talento como compositor. desde la primera vez que escuché los temas tuve la idea de algún día reformar esa banda y sacarla del anonimato. este medio día en que despertaba y llamaba a Toto se me ocurrió que era el momento, ese viernes que se acercaba iba a ser el viernes en que la gente escucharía temas de este Luyo y, de paso, le daría un súper regalo de cumpleaños a Alberto, quien compartía conmigo un casi fanatismo por We are Monsters.
de miércoles a jueves todo fue música, completar, escuchar, cantar, tocar, grabar, fumar y fumar, sobre todo esto último. hacia mucho tiempo no fumaba y disfrutaba tanto del paso del tiempo. cada día que pasaba todo iba acomodándose mejor. el shape de las canciones iba perfeccionándose y yo quedaba más y más contento con todo.
llegó el viernes en la noche y todo estaba listo. no había nada más que agregarle a nada. Toto y yo metimos los equipos en su carro y salimos a tocar. fumamos un motón, tomamos muchas chelas y horas más tarde conectábamos todo en el bar. había mucha gente, fuimos la segunda banda en tocar. "banda" puede sonar exagerado pues solo fuimos dos en escenario tocando guitarras y una computadora que reproducía a los "demás" integrantes. la gente se divirtió con la música que tocamos, entre el público estaba el ex integrante de la banda que me había pasado las grabaciones, había amigos del tal Luyo, corearon las canciones, gritaron conmigo: "no more long days!!!", "i see spiders on the wall!!!!"
tuve que recortar el repertorio, extirpar una canción que era mi favorita. no noté cuál era la canción que cercené en el ese preciso momento, pero luego resultó ser una de mis favoritas, Police girl, canción que era importante para mi. y todo porque la primera banda había demorado casi una hora todo. yo estaba listo para salir a tocar a las 11 como estaba planeado, sin embargo eran las 12 y recién conectaba mi computadora.
toqué la ultima nota de nuestra presentación en el teclado, aún con la guitarra puesta y acabamos. todo había terminado, todo había salido bien. aplausos, gritos, yo sonreía mucho. :)


yeah cabrolio`s night
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