lunes, 4 de enero de 2010

Después de tantas noches tomando, fumando, jodiendo, riendo; decido no intentar buscar compañía hoy sábado. En otra ocasión, como el sábado pasado y el antepasado, el plan de la noche sería buscar alguien con quien tomar; hoy, sin embargo, para que la noche me conduzca a emborracharme, tendrían que suceder cosas fuera de lo normal.

Algo fuera de lo normal sería que una persona que no haya visto en mínimo unos tres años, se apareciera en mi casa con unas botellas de algo. sería muy interesante ponernos al día en nuestras vidas, recordar momentos, personas; el tiempo pasaría de forma agradable y el alcohol se apoderaría dulcemente de mis palabras, logrando yo un momento feliz.

Otra "odd situation" requeriría tal vez de algún cumpleaños olvidado o alguna celebración. Más exactamente, se necesitaría esto último último. Tomar estaría completamente justificado si me encuentro en la noche celebrando algo. Algo por lo que me sienta contento yo y no otras personas.

Embriagarse por la celebración de sucesos ajenos a nuestro circulo de alegrías no es algo que me facilite una borrachera divertida. Provocaría en mí, más bien, una embriaguez cargada de ansiedad y de largos momentos de silencio y un auto-análisis constante; perdería la facilidad de entablar conversaciones triviales y divertidas, luciría medio amargado y muy vulnerable.

--------hace algunas semanas que escribí esto; acabo de regresar de una juerga de varios días y no hay angustia que el exceso de alcohol no pueda alivianar en año nuevo.

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